Acerca de cobayowski

En general, unos freakies amantes de los cobayas. A los nuestros los mimamos hasta decir basta, aunque esperamos que luego sepan valerse por sí solos y no nos pidan dinero para independizarse ni vivan del cuento sin trabajar...

Romeo y Julieta cobayas


Ya iba siendo hora de que os trajera alguna curiosidad relacionada con los cobayas, a poder ser en forma de vídeo que siempre es más entretenido. Pues bien, he aquí una serie de dibujos animados que reproduce algunos clásicos de la literatura con un estilo bastante peculiar y, aún mejor, adaptados para cobayas y protagonizados por ellos (freak yeeahhh!).

cobaya trovador, de Romeo y Julieta en cobayas

Cobaya trovador, de Romeo y Julieta en cobayas

Tenéis desde Romeo y Julieta de Shakespeare, hasta Drácula de Bram Stoker e incluso Un cuento de Navidad de Dickens (y más…) Cada pieza pertenece a la serie “Guinea Pig Theater” ya que son precisamente eso, pequeñas obras de teatro interpretadas por cobayas animados que hacen de actores. Es posible que os parezcan un poco lentos, pero merecen la pena aunque sólo sea porque a cualquiera no se le ocurre semejante idea 😀 Bueno, por eso y porque los dibujitos tienen su gracia, como podéis ver.

Drácula cobaya

Una escena álgida de Drácula con cobayas

Cuento de Navidad

El clásico de Dickens Cuento de Navidad, interpretado por cobayas

La productora es Musearts, una empresa que se dedica al diseño web en un pueblo de Vermont, USA. En su web comentan que han creado estos dibujos animados por diversión, para romper un poco con el trabajo serio que hacer para las empresas. La pena es que el último capítulo de la serie data de 2003, por lo que parece que han abandonado su hobby. La lista completa de todos los capítulos de cobayas y otros seres la podéis ver aquí.

Enjoy, y no os olvidéis de aplaudir a los actores 😉

Guinea Pig Theater

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La máquina de alimentar


Me da un poco de vergüenza confesar esto, pero sí, admito que hemos comprado por internet una máquina de alimentar mascotas. Hasta aquí todo parece normal, a no ser que os diga que la máquina es enorme de grande, para perros, cuando resulta que lo nuestro son los cobayas. Bueno, pues resulta que funciona. Y hasta mejor de lo que pensábamos…

máquina automática para alimentar mascotas

Y es que continuamente se nos repite la misma situación. Tenemos que dejar a los cobayas solos en casa durante dos o tres días porque nos vamos de viaje. Aunque ya os explicamos en otro post cómo lo hacemos para que no suponga un problema, Patryk no pudo resistirse a ir un paso más allá probando una máquina automática que les dé de comer cuando no estamos.

La máquina que encargó en Amazon UK, de la marca Andrew James (por si os interesa), se programa para que una o varias veces al día suelte una ración de comida, siempre a las mismas horas. El tamaño de la ración que dispensa también se puede elegir, y hasta es posible grabar unas palabras de aliento para que la mascota no se sienta demasiado sola durante los días que uno está ausente del hogar. El aparato mismo se encarga de repetir nuestro mensaje nada menos que tres veces al final de cada actuación. Pues sí, el cacharrito es todo un show…

Nosotros la programamos para que les diera una ración de pienso una vez al día, a las 7 de la tarde, que es más o menos la hora a la que se la damos normalmente. No conseguimos que la cantidad fuera suficientemente pequeña, pero bueno, considerando que iban a estar solos unos días mejor que sobrase que no que faltase. Ah! y la grabación consistió en unos chasquidos, el sonido con el que los llamamos a comer (que no es que haga falta llamarlos, pero a nosotros nos hace gracia…jajaja).

Aquí tenéis a Patryk, muy concentrado programando la máquina de alimentar:

Patryk estudiando las instrucciones de la máquina de alimentar Andrew James

Como veis, el problema es que Patryk se fijó más en las prestaciones que en las medidas de la máquina y cuando nos llegó a casa vimos que aquello era un monstruo de grande. Como para alimentar durante varios días a un elefante pequeño… De hecho es que ya pone bien claro que puede contener hasta 90 raciones para perro o gato, nada más y nada menos.

Suerte que nuestros cobayas viven en un recinto que da de sí para meter el artefacto. Así pues, y como siempre, antes de partir les dejamos bien de heno, bien de zanahorias y otras verduras, dos bebederos llenos de agua y… la máquina de alimentar programada para que no echasen de menos su ración de pienso de la tarde.

Máquina automática de alimentar mascotas, en su uso para cobayas

Y bueno, para los más curiosos, para aquellos que os estéis preguntando cómo suena y cómo chirría el artefacto de alimentar y cuál es la reacción de los cobayas a este invento, también tenemos un breve vídeo. Veréis que Ogórki se asoma cuando empieza a hacer ruido, pero no se decide… ¡hasta que no termina el último de los chasquidos!

Principios de pododermatitis


A los cobayas hay que revisarles las patitas regularmente para asegurarse de que las tienen en buenas condiciones. Haciéndolo hace unas semanas nos dimos cuenta de que Chucky empezaba a tener lo que parecía un principio de pododermatitis, una dolencia bastante frecuente en los cobayas y que puede llegar a ser muy seria. No tenéis más que ver lo delicada que es su piel en esta zona sobre la que se apoyan constantemente para andar.

principio de pododermatitis en cobayas

Causas de pododermatitis y rozaduras en las patas

La pododermatitis la causa una bacteria y consiste en una hinchazón o incluso herida abierta en la almohadilla de la pata del cobaya, ya sea trasera o delantera. Las condiciones para que se produzca incluyen falta de higiene en el recinto, un suelo demasiado duro, carencia de vitamina C o incluso que el cobaya esté obeso y por ello ejerza demasiada presión sobre las patas.

A veces una pequeña rozadura producida por un suelo áspero puede convertirse en pododermatitis si no se cuida bien.

En nuestro caso diría que fue a causa del suelo. Les habíamos cambiado la manta polar por un hule de plástico porque nos pareció más higiénico, aunque para ellos seguramente es algo abrasivo. De todas formas, mejorar la higiene limpiando la jaula con más frecuencia nunca viene mal, y también lo hemos hecho. En cuanto a la vitamina C, no creemos que tengan ninguna carencia porque les damos cada día su ensalada de verduras frescas y siempre incluye vegetales ricos en esta vitamina, como los pimientos, y además no tienen otros síntomas relacionados. Ah! y en el caso de Chucky la obesidad queda totalmente descartada, que está flaquillo (en comparación con Ogórki es más que evidente!).

Remedios para la pododermatitis en cobayas

Lo mejor es que llevéis a vuestro cobaya al veterinario de exóticos si le veis algo así, pero entretanto podéis aplicarle un poco de aloe vera tras limpiarle la patita con una gasa húmeda. Es lo que nosotros hicimos durante unos días, además de volver a la manta polar para el suelo del parque y usar un lecho más suave, algodonoso, mientras se le curaba.

Chucky con su frasco de aloe vera :)

Ahora ya han pasado varias semanas desde que se lo empezamos a vigilar y la patita trasera está perfectamente. La rozadura se ha curado y no ha llegado a desarrollar ninguna infección.

Como os digo, lo mejor es llevarlo al veterinario, pero si sois de los que no podéis resistiros a buscar la información en internet aquí tenéis unos cuantos consejos, sacados de fuentes que nos han parecido fiables, sobre qué podéis ponerle si aparece algo así:

Antiséptico: lavar la zona a diario con una solución antiséptica que vaya eliminando la infección.

Trombocid: esta pomada ayuda a activar la circulación sanguínea en la zona.

Aloe vera: sirve para mejorar el estado general de la piel y ayuda a que se regenere.

Pododermatitis (Bumble foot)

Además os traducimos del inglés (versión libre, ¿eh?) lo que pone sobre el tema en nuestro libro de cabecera, Guinea Piglopaedia:

“La pododermatitis es una infección en la almohadilla de la pata que causa hinchazón y dolor considerables. Comienza con una irritación en el pie que termina por costrarse. Entretanto, una infección empieza a desarrollarse y la pus se acumula dentro de la herida. Esta puede llegar a abrirse y la infección propagarse a sus compañeros de jaula. Lo peor que puede pasar es que la pata entera se inflame y le sea demasiado doloroso caminar sobre ella. Si en estas condiciones se abre la herida, el cobaya puede llegar a morir desangrado.

La pododermatitis es más frecuente en los cobayas más viejos. La obesidad y la falta de ejercicio parecen predisponer al animal, ya que la pododermatitis se parece a las llagas de los enfermos que permanecen acostados. Un cobaya con sobrepeso que está mucho tiempo tumbado no tiene una buena circulación en esta zona debido a la presión que su propio peso ejerce sobre las patas. Esto, junto con un lecho abrasivo que le raspe las almohadillas y una higiene pobre puede dar como resultado una invasión bacteriana, normalmente de estafilococos. Los síntomas son una gran inflamación en una o varias patas y que el cobaya no querrá apoyar la pata para caminar, ya que bajo la almohadilla tendrá una lesión en la piel llena de pus.  Es muy improbable que la lesión se cure sin tratamiento. Los cuidados consisten en limpiar la lesión con una solución antiséptica y en un tratamiento con antibióticos (por supuesto, bajo prescripción veterinaria). La jaula debe mantenerse muy limpia y se recomienda usar lecho suave, como toallas, ya que cualquier vendaje se le terminará cayendo.

Las complicaciones más frecuentes incluyen que la infección se propague al tejido óseo (osteomielitis) o a la sangre (septicemina), con resultado de muerte”.

Pues ya lo sabéis. Para no llegar a estos extremos tan desagradables y dolorosos, vigiladles las patas a vuestras pequeñas bestias y no tardéis en buscarles ayuda si detectáis algo así.

Viajar con cobayas IV: ¡Ahora en coche!


Nos resistíamos, pero finalmente nos hemos comprado un coche con el afán de hacer de domingueros de manera asidua. Esto también significa que los viajes con cobayas ya no los haremos en tren, de lo cual nos alegramos porque el precio del billete para mascotas nos parecía un robo de Renfe.

Pues ya nos hemos estrenado con el primero de nuestros viajes con cobayas en el coche, y lo acabamos de hacer para las vacaciones de Navidad. No sólo ha ido la cosa de roedores, sino que además llevábamos a una amiga con su gato. Vamos, que más que un viaje ha sido un mini-safari doméstico 😛

Viaje en coche: tres humanos, dos cobayas y un gato

Dónde poner a los cobayas en el coche

Si como nosotros tenéis que viajar con vuestros roedores, seguramente estéis tentados de colocarlos en el asiento de atrás con su jaula habitual, algo no muy recomendable. Es mejor seguir usando un transportín ya que al tener menos espacio no corren el riesgo de salir disparados y golpearse contra algo en el caso de que deis un frenazo. Van más seguros aunque parezca que viajan apretujados.

Nosotros decidimos además llevar el transportín delante, entre las piernas del copiloto por dos razones: 1. de nuevo, en esta posición el transportín no se mueve en el caso de tener que hacer algún movimiento brusco. 2. con las piernas pegadas a la caja podía sentir si se peleaban, porque no las tenía todas conmigo dado el poco espacio que tenían mis dos bestias para compartir.

Por cierto, se me olvidaba deciros que si los lleváis aquí delante tengáis mucho cuidado con el aire de la calefacción que apunta a los pies. Si no, pues tendréis helado de cobaya o cobaya al gratén, según toque la estación. Si viajáis solos también podéis ponerlos atrás, pero en el suelo, para que la caja quede sujeta entre los asientos.

No sé yo si es muy aconsejable o no, pero reconozco que llevé un buen rato el transportín sobre las piernas para ir acariciando a mis Chucky y Ogórki, que como siempre iban un poco nerviosos debido a las circunstancias. Incluso los saqué un ratito de la caja… Digo que seguramente no es aconsejable porque si pasa cualquier cosa en ese momento el cobaya está desprotegido y se puede golpear, caerse, … en fin, que tiene las de perder. Claro que en tantas horas de viaje sacarlos y toquitearlos es demasiado tentador como para no hacerlo.

Preparativos para llevar a los cobayas en coche

Como ya os contamos cuando nos llevamos a los peludos en el tren, es importante que pongáis absorbente dentro del transportín. Valen unos papeles de cocina, por ejemplo. Si no, pues seguramente los sacaréis mojaditos al final del viaje porque no creo que se aguanten el pis durante las horas que dure…

Dos cobayas en un transportín

Esta vez los hemos tenido en el transportín más o menos 5 horas y han ido perfectamente. Además del papel de cocina, les pusimos un puñadito de comida seca y otro de heno. Sabemos que son demasiado tragones como para pasar de las viandas siquiera unas horas.

En cuanto al agua, para 4 ó 5 horas no les hace falta a no ser que haga mucho calor. En ese caso es mejor que intentéis que beban un poco.

¿Se llevaron bien el gato y los cobayas?

Yo creo que ni se enteraron de su existencia los unos del otro y viceversa, excepto al final, cuando decidimos presentarle al gato a uno de mis cobayas.. ¡y ninguno puso mala cara! Claro que durante las presentaciones no sacamos al gato de su caja para no correr riesgos tontos :S

Marta con su gato en el transportín

Marta iba en la parte de atrás del coche con su gato Luna, también en su transportín. Por cierto, Marta pone en el transportín de Luna un pedazo de pañal como absorbente, “por si acaso” y, como dice ella, “por si la lía” 😀 Es un pañal del tipo que se usa para adultos con incontinencia y también va bien para el transportín del gato. Seguramente sea más práctico que el que venden para cachorros, que apenas absorbe nada.

Otras fotos del viaje-safari

Nuestro viaje Barcelona-Calahorra fue muy tranquilo. Ogórki hasta estuvo tomando unos rayos de sol invernales la mar de a gusto y a Chucky conseguí ponerlo panza arriba por primera vez en su vida 😀

Os dejo unas fotillos variadas como resumen del safari:

Otros artículos sobre viajar con cobayas:

Viajar con cobayas III: Alojamiento en vacaciones

Viajar con cobayas II: ¡En el tren!

Viajar con cobayas I: Preparando el viaje

¿Cuánto debe pesar un cobaya?


La evolución del peso de un cobaya es uno de los indicios más claros de cómo anda su salud. En general, un adulto puede oscilar entre 900 gr y 1,2 kg, aunque también depende de su raza y de su propia complexión. Se ve que en el pasado no era raro ver machos de 1,8 kg, pero ahora uno de 1,5 kg ya sería bastante excepcional.

Los cobayas crecen rápidamente hasta los 4-5 meses, y a partir de ese momento ya no se desarrollan a tanta velocidad. Sin embargo, hasta los 14-15 meses no se les considera adultos ya que siguen creciendo. A partir de esa edad su peso no debería cambiar demasiado y su tamaño rondaría entre 23 y 27 cm de largo.

Chucky en la báscula

Por qué controlarles el peso

Es muy recomendable controlar el peso de nuestros cobayas, ya que si este disminuye suele ser un indicio inconfundible de que el animal tiene un problema de salud. Por ejemplo, la falta de vitamina C es una de sus afecciones más comunes y uno de los síntomas es el adelgazamiento. Pesándolos con regularidad nos aseguraremos de detectar este tipo de síntomas antes de que sean demasiado evidentes. Así podremos reaccionar a tiempo llevándolos al veterinario lo antes posible.

Y al contrario, un cobaya que gana demasiado peso o que está gordo en exceso tampoco es un cobaya saludable. Si esto ocurre, tendremos que vigilar su dieta y no darle alimentos demasiado ricos en azúcar, como ciertas frutas, o bien limitar la cantidad de pienso decantándonos más por las verduras y el heno (sobre este tema tenéis más información en el post sobre alimentación que publicamos hace unos días). ¡Ah! y por supuesto, lo dejaremos correr libre más a menudo para que haga bien de ejercicio.

Una buena idea es ir anotando cuánto pesan y en qué fecha se ha recogido el dato. Si sois freaks del Excel incluso podéis entreteneros haciendo gráficos de su evolución.

Ogórki en la báscula

Cuánto pesan nuestros cobayas

A nuestros Chucky y Ogórki llevamos varias semanas controlándolos y no hay cambios significativos. Ogórki es visiblemente más grande que su hermano desde hace tiempo y alcanza exactamente 1,140 kg, mientras que Chucky está en unos 850 gr. La diferencia entre ellos es muy notable, pero ninguno ha perdido peso en el mes y pico que llevamos controlándolos. Cada uno habrá ganado unos 60 gr en este tiempo. Bueno, es posible que Ogórki un poco más… a este lo estamos vigilando, aunque es difícil si viven juntos y el problema de gordura lo tiene sólo uno. De momento no pensamos que sea necesario separarlos para darles distinta alimentación, pero ya lo veremos.

Sería interesante saber cuánto pesaban cuando los trajimos a casa, pero el caso es que lo desconocemos. La única referencia que tenemos es que, lo que antes parecía un espacio enorme para que pudieran correr, como el parque de paneles, ahora se queda muy pequeño para el tamaño que han alcanzado. Además, antes podía sostenerlos sin problemas uno en cada palma de mis manos, mientras que ahora necesito las dos y me sobra cobaya por todas partes si intento agarrar a Ogórki. Calculo que habrán duplicado el peso, como mínimo, en estos cinco meses que llevan con nosotros. Tendrán ahora 7 meses aproximadamente. No sabemos exactamente qué tiempo tenían cuando los adoptamos, pero calculamos que serían unos 2 meses porque es el tiempo mínimo recomendado para que abandonen su hogar de nacimiento.

Tipos de básculas

En cuanto a la balanza para pesarlos, nosotros tenemos una digital bastante fashion, pero os servirá cualquier báscula de cocina que sea apta para cantidades entre 400-500 gr hasta 2 kg. Seguro que incluso tenéis alguna por casa, ya que son habituales para medir cantidades en repostería y también cuando se hace dieta. Si es así, acordaos de lavar bien el cacharro donde apoyéis al cobaya después de usarlo 😉

Buscando un poco en Internet encontraréis muchos tipos de básculas de cocina que se pueden usar para pesar cobayas.

Si tenéis una báscula plana como la nuestra, podéis ponerle un recipiente encima para que no se os escape el granuja peludo. Sólo tenéis que acordaros de descontar el peso del recipiente para obtener el peso real del cobaya, y ya está.

Cómo pesar a un cobaya

Tenemos curiosidad… ¿qué edad tienen y cuánto pesan vuestros peludos? ¿Habéis notado cambios importantes en su peso? ¡A ver si nos contáis!

iPhone apps sobre cobayas


Habéis leído bien, hay aplicaciones para iPhone sobre cobayas. La mayor parte de las que os voy a enseñar no son precisamente sobre cómo cuidarlos sino mucho más curiosas, y alguna que otra tan tontorrona que me encantaría saber cómo se le ocurrió la idea al que la programó…

Guinea Pig Prank, ¿dónde está el cobaya?

Guine Pig PrankOs las voy a contar empezando por la más peculiar, Guinea Pig Prank, que sirve nada más y nada menos que para fingir que tienes un cobaya en el bolso, algo tan útil que todos los usuarios de iPhone lo estábamos esperando como agua de mayo 😀

En concreto, se programa la hora a la que queremos que suene con un temporizador y se puede elegir la frecuencia con la que el móvil emitirá el típico “cui-cui” y también a qué volumen lo hará. Lo mejor es explicarlo con un caso de uso:  imagina que estás en una reunión aburrida, programas la aplicación, escondes el iPhone en el bolso y cuando este empieza a gritar cual cobaya le puedes decir a tu jefe, “disculpa, tengo que salir a Piggiesbuscar verduras frescas para mi conejillo de indias, que si no no va a parar de gritar. Proseguid sin mí, por favor”.

Es la excusa perfecta a la que ningún jefe se atreverá a poner una sola pega, o al menos no en el mismo momento en que la oiga (lo que os diga luego ya es otro cantar y la aplicación se exime de toda responsabilidad al respecto). A los que todavía vayáis a clase no tengo que deciros que os abre un sinfín de posibilidades para copiar en los exámenes, mofaros del profe, hacer bullying a algún compañero, etc. Lo normal, vamos, pero con un toque incomparable de originalidad que os puede convertir en los o las más populares del insti (en este caso, la aplicación también se exime de toda responsabilidad Petsisi en lugar de convertiros en un suspiro en las Hannas Montanas del momento se produce el efecto contrario y vuestros compañeros os condenan al ostracismo por ser unos freakies totales).

Piggies, aprende de qué humor está tu cobaya

Y ahora vayamos a mi favorita, Piggies, que reproduce la gama de sonidos que un cobaya es capaz de emitir según se encuentre de humor. Su utilidad radica en que podemos aprender rápidamente a identificar qué nos quiere decir nuestra mascota si somos novatos y aún no entendemos el “cobayense”: si está contento, triste, hambriento, malhumorado… Su lenguaje ya no tendrá secretos para nosotros y, mejor Petsitodavía, se lo podemos hacer escuchar a nuestro peludillo en plan terapéutico. Por ejemplo, vemos que está nervioso y no para quieto, pues durante un ratito le ponemos todos los sonidos positivos para apaciguarlo. Sobre este último uso añadiré que, por experiencia propia, resulta que funciona. Total, lo puedo decir porque nadie me va a dejar de hablar por hacer freakadas, a estas alturas…

Petsi, si necesitas baby-sitter para tu mascota

Si nos ponemos a mirar cosas aún más prácticas, tenemos Petsi. Esta aplicación nos permite ofrecernos para cuidar las mascotas del prójimo Petsiademás de buscar baby-sitter (o pet-sitter en este caso) para las nuestras. Como podéis ver en el mapa, en estos momentos soy la única persona de España y casi de toda Europa que se ofrece para cuidar cobayas a través de esta aplicación (en total hay como 15 ó 20 en el mundo, la gran mayoría en USA). Ahí es nada, esto es ser “early adopter” y lo demás tonterías. A ver si hacen un poquito de marketing y la cosa se anima, porque la idea no es mala.

Guineapedia: los alimentos, uno por uno

La aplicación más informativa de las que he estado trasteando es Guineapedia, que viene a ser una Guineapediapequeña enciclopedia sobre cobayas para iPhone. Contiene más o menos el tipo de cosas que podríamos encontrar en un libro breve. Lo más destacable es un listado de los alimentos apropiados (y también de los que resultan venenosos), con foto y una pequeña reseña de la frecuencia con la que se lo podemos dar, principales nutrientes, etc. Está en inglés, como todas las demás, pero los dibujos ayudan bastante a averiguar de qué están hablando. Esta app también contiene una sección sobre los sonidos, que se pueden reproducir, con una breve explicación de cuándo y por qué los emiten.

Y hasta aquí esta revisión a las cobaya-apps que he Guineapediapodido descargarme de la Apple Store. Probablemente alguna de ellas estará también disponible para Android, pero no lo he comprobado. Si encontráis más aplicaciones sobre cobayas, ya estáis tardando en contármelo 😀

Principios básicos de alimentación


Hablando de cuidados básicos de los cobayas, os traemos un vídeo sobre su alimentación que hemos sacado del canal YouTube de Nestlé.

Os resumimos la historia: un cobaya regordete llamado Chewbacca va al veterinario para ponerse a dieta. Se ve un poco gordo y ha pensado en raparse el pelo al cero para parecer más delgado, aunque entonces su propio nombre le quedaría ridículo y todos los cobayas del barrio se reirían de él.

Pareja de skinnies o cobayas sin pelo

Todos, excepto los Skinnies-head, que de todas formas no le caen muy bien y lo miran un poco raro cuando pasa. En la consulta encuentra a una doctora cobaya monísima de la muerte, variedad peruviana (es decir, de pelo largo y fantástico) que le enseña a hacer una comida al día basada en verduras con alto contenido de vitamina C, a beber mucha agua, a comer heno porque tiene fibra y además es bueno para los dientes y no engorda. Cómo acaban estos dos tras este encuentro de destinos ya os lo podéis imaginar. En fin, que la historia podría estar protagonizada por Johnny Deppbaya y Cobayiffer Aniston, aunque Nestle ha preferido hacerla más convencional y sólo sale un cobaya atendido por una veterinaria humana que vive con una familia humana también. A pesar de todo, el vídeo está bien.

Algunos consejos básicos sobre alimentación de los cobayas

  • Hay que vigilar el peso del cobaya. Los machos están en 1 kilo – 1 kilo 100 gramos de media y hay que tener cuidado no se nos desmadren porque les encanta comer.
  • Ojo con las carencias de vitamina C que se nos pueden poner muy malitos: los cobayas, igual que los humanos, no sintetizan la vitamina C y tienen que obtenerla de lo que comen. Esto significa que hay que darles verduras y frutas ricas en esta vitamina cada día.
  • Que siempre tengan heno para evitar problemas digestivos y dentales, a cualquier hora y todo el que quieran. En eso no hay límites.
  • Conviene alimentarlos una vez al día con una mezcla de verduras y algo de fruta. También le podéis dar un poco de pienso si todavía no es un cobaya adulto (después habrá que limitárselo para que no gane demasiado peso). Un snack entre horas no está mal si vuestro cobaya no está muy gordo. Si lo está, tendrá que conformarse con el heno, que no debéis dejar de darle en ningún caso.
  • Siempre deben tener agua fresca porque beben mucho y no es suficiente con el agua de las verduras.

Cuando me doy cuenta de todo el cuidado que hay que poner en la alimentación de los cobayas, me pregunto cómo consiguieron sobrevivir los hámster que teníamos de niños a una dieta rica en galletas, patatas fritas, pasteles y chuches varias. ¿Será que los hámsters son menos delicados…? A ver si alguien me responde a esta duda que tengo 🙂