Hámsters y anime, ¿Ebichu o Hamtaro?


Para variar un poco, hoy va una de hámsters y anime

Creo que no hay nadie como los japoneses para dibujar personajes que son para morirse de monos, algo que ya le hubiera gustado al señor Disney y a toda su factoría (no, no soy precisamente fan de Disney…) Una de las cosas que más me impresionan es que muchas veces son dibujos extremadamente simples los que consiguen hacernos soltar un “¡ooohhhhh!” de ternura, con la cabeza ladeada y el entrecejo encogido y todo. Yo aún hago este gesto cada vez que recuerdo al hámster/ratón gordito de “El viaje de Chihiro” y al pajarito que lo lleva volando. No es que me pase el día viendo anime, pero tengo la sensación de que los roedores, especialmente los hámsters, son figuras recurrentes de las que echan mano los dibujantes japoneses para crear sus criaturas más conmovedoras.

Sería larguísimo hacer un repaso general de hámsters y personajes “tipo roedor” en el anime, así que me voy a centrar en un par, que además van muy bien para hacer una especie de “contraste temático”.

Conocemos a Hamtaro pero, ¿qué me decís de Ebichu?

De Hamtaro no hará falta que os cuente mucho porque en España han dado estos dibujos en Telecinco y Cartoon Network, hay películas y hasta videojuegos, pero seguramente no conoceréis a Ebichu. Pues no sé cómo, va hace unos días y descubro a la tal Ebichu. Y me quedo alucinada. Si tenéis niños, os advierto que no corráis a buscar los capítulos de esta serie porque definitivamente NO son para ellos.

Para que os hagáis una idea rápida, esta es Ebichu, pasándoselo en grande con un “juguetito” de su dueña:

Resulta que Ebichu es una hámster ama de casa completamente devota de su dueña, una veinteañera con pájaros en la cabeza que la trata fatal y que tiene un novio imbécil. Además, Ebichu tiene un sexto sentido para adivinar las miserias sexuales de la gente que la rodea y, más aún, para soltarlas sin pudor alguno creando situaciones bastante embarazosas. Su dueña la golpea constantemente y no hay capítulo en el que la pobre hámster, que siempre obra con las mejores intenciones, no acabe magullada, con chichones y rodeada de un charquito de sangre. Pensaréis que a esto ya nos tenían acostumbrados nuestros Mortadelo y Filemón, pero a mí me llega a espeluznar bastante porque es violencia pura hacia una criatura indefensa, aunque sea un dibujo animado (y hasta se hace un pelín pesado…) Sin embargo, hay situaciones realmente graciosas y sobre todo bizarras, como las que se crean con Maa-kun, un chico que vive enamorado de Ebichu y que no deja de pensar en ella, en plan porno, hasta cuando está con su novia (para mí son los capítulos más graciosos).

La serie tiene unos años, pertenece más bien al género ecchi y podéis encontrar veintitantos capítulos en YouTube, subtitulados tanto en español como en inglés. La traducción es genial porque cuando hay juegos de palabras, o chistes relacionados con la cultura japonesa, los explican por escrito en la parte superior de la pantalla para que nadie pierda detalle. Si veis unos cuantos, os aseguro que aprenderéis a decir al menos una palabra en japonés… aunque no os voy a desvelar cuál.

Aquí os dejo la lista de los capítulos que podéis ver en YouTube, con enlaces directos a los vídeos subtitulados en español, y en inglés los que no he podido encontrar en castellano:

      1. Mi dueña y Kaishounachi.
      2. Kaishounachi y mi dueña.
      3. Es primavera, despues de todo.
      4. Maa-kun se enamora.–> jajajaj este es muuuy bueno! lloro, lloro….
      5. El incidente del queso Camembert.
      6. Ebichu se pone mala.
      7. Mi dueña se resfria.
      8. Ebichuman 1.
      9. Ebichu esta en celo.
      10. Maa-kun, ooooooh.
      11. Los hombres son como burbujas de jabon.
      12. Las cavidades y el corazon palpitan.
      13. Mamá viene de visita.
      14. Maa-kun, wowowowowooo.
      15. Vamos a la playa.
      16. Ebichuman 2.
      17. Crecen pelos de la felicidad.
      18. Maa-kun se viene –> ¡¡este es otro de los mejores!!
      19. Han llegado los recien casados.
      20. Ha venido un ladrón.
      21. De compras con los recién casados.
      22. Ebichuman 3
      23. Definitivamente, su coño es…
      24. Puedes beber tanto como quieras
Y aunque casi se me olvida que también os quería hablar de Hamtaro, aquí lo tenéis, para que podáis apreciar que curiosamente parece el hermano mellizo y no perturbado de Ebichu. Además, en esta imagen también sostiene un “accesorio” de color verde, aunque en este caso está muy lejos del surrealismo pseudo-porno de Ebichu y tan sólo aumenta su aire de mascotita mona e inocente. Con esta comparación casi no hubiera sido necesario decir nada más acerca del “perfil” de cada uno de estos adorables hámsters.

Definitivamente, Hamtaro es la serie que tenéis que mirar los que andáis con niños, de eso no hay duda (al menos cuando los tengáis delante, que luego ya…).

Los capítulos de Hamtaro los podéis encontrar aquí, la mayoría con doblaje mexicano. ¡Anda que no habremos visto los de mi generación dibujos doblados con acento latino! 🙂

Para terminar os dejo esta interpretación de lo que ocurriría en un encuentro hipotético entre Ebichu y Hamtaro, que me ha hecho mucha gracia. Si conocéis ambas series, seguro que vosotros también lo veis así de claro 😛

Y por cierto, ¿sabéis de algún otro roedor animado que merezca la pena conocer?Contadme, contadme, que a mí me encantaría no perdérmelo.

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Roedores en el Zoo de Barcelona: el perrito de la pradera, la nutria y el capibara


Por ese orden, del roedor más pequeño que hemos encontrado en el Zoo de Barcelona al más grande que existe en la naturaleza, ¡el capibara!

He aquí unos capibaras

Podría pasarme horas delante de los recintos donde se encuentran estos animales. Parte de su gracia es que son muy sociales y activos. Siempre los puedes ver jugando unos con otros, correteando, dándose un baño o cavando una madriguera (esto último el perrito de la pradera, que es de la familia de las ardillas). Yo es que tengo una debilidad por los roedores… no me digáis por qué, pero la tengo de toda la vida. Hasta suelo sentir una atracción especial hacia la gente que tiene un poco de cara de ratilla o dientecillos roedorescos…jajajaja (me río, pero lo peor es que es cierto).

Perrito de la pradera oteando el horizonte

A lo que iba. Soy socia del Zoo de Barcelona desde hace tres años y os lo recomiendo (y si tenéis niños es un “must”, hacedme caso). Por una cuota anual de unos 30 euros podéis entrar siempre que queráis y también tienen talleres para niños e incluso organizan fiestas de cumpleaños. La entrada normal ya cuesta 16,50 euros, así que con un par de veces al año que os apetezca ir ya vale la pena. Además, siendo socios os saltáis la cola de la entrada.

Por supuesto hay de todo, pero esta vez nos hemos fijado en los roedores: el perrito de la pradera, las nutrias (coipús, en realidad) y los capibaras. Es curioso escuchar lo que comenta la gente cuando los miran. Casi todos dicen “¡anda! ¡si son ratas!” Hombre, que son roedores… aunque las nutrias es verdad que parecen ratas muy bien alimentadas, y el capibara, que puede llegar a los 65 kilos y es el roedor más grande que existe, tiene pinta de cobaya gigante 😛


Hablando de capibaras: a través de nuestra cuenta de twitter, @cobayowski, hemos conocido a la orgullosa dueña de un capibara que responde al nombre de Garibaldi. Se llama Melanie, vive en Texas y de verdad que merece la pena que le echéis un vistazo a su web, donde explica la vida de su roedor gigante como si fuera él quien se pusiera delante del teclado, con muchas fotos y hasta vídeos… Nosotros no sabíamos que los capibaras se pueden tener en casa como mascotas, ¿se podrá en España? Voy a averiguarlo, para cuando tenga una casa con jardín 😛

Os dejamos algunas fotos de nuestra visita al zoo. ¡Ah! en el zoo también hay cobayas, pero en la parte de “La Granja”, donde tienen animales domésticos y se puede tocar a los bichillos.

Capibara al agua

Perrito de la pradera mirando por la ventana

Nutrias (coipús) en sus labores de aseo

Nota: sabemos que a los amantes de los animales no suelen gustarles los zoos. Y es verdad que algunos dan mucha pena porque los animales salvajes no tendrían que estar ahí sino en la naturaleza. Sin embargo, en el Zoo de Barcelona están en buenas condiciones y personalmente prefiero contribuir a que estén bien cuidados a no aportarles nada. Es sólo mi punto de vista.

¡JA! Esta sí que es una rata muy grande enseñando los dientes 😛