Romeo y Julieta cobayas


Ya iba siendo hora de que os trajera alguna curiosidad relacionada con los cobayas, a poder ser en forma de vídeo que siempre es más entretenido. Pues bien, he aquí una serie de dibujos animados que reproduce algunos clásicos de la literatura con un estilo bastante peculiar y, aún mejor, adaptados para cobayas y protagonizados por ellos (freak yeeahhh!).

cobaya trovador, de Romeo y Julieta en cobayas

Cobaya trovador, de Romeo y Julieta en cobayas

Tenéis desde Romeo y Julieta de Shakespeare, hasta Drácula de Bram Stoker e incluso Un cuento de Navidad de Dickens (y más…) Cada pieza pertenece a la serie “Guinea Pig Theater” ya que son precisamente eso, pequeñas obras de teatro interpretadas por cobayas animados que hacen de actores. Es posible que os parezcan un poco lentos, pero merecen la pena aunque sólo sea porque a cualquiera no se le ocurre semejante idea 😀 Bueno, por eso y porque los dibujitos tienen su gracia, como podéis ver.

Drácula cobaya

Una escena álgida de Drácula con cobayas

Cuento de Navidad

El clásico de Dickens Cuento de Navidad, interpretado por cobayas

La productora es Musearts, una empresa que se dedica al diseño web en un pueblo de Vermont, USA. En su web comentan que han creado estos dibujos animados por diversión, para romper un poco con el trabajo serio que hacer para las empresas. La pena es que el último capítulo de la serie data de 2003, por lo que parece que han abandonado su hobby. La lista completa de todos los capítulos de cobayas y otros seres la podéis ver aquí.

Enjoy, y no os olvidéis de aplaudir a los actores 😉

Guinea Pig Theater

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La máquina de alimentar


Me da un poco de vergüenza confesar esto, pero sí, admito que hemos comprado por internet una máquina de alimentar mascotas. Hasta aquí todo parece normal, a no ser que os diga que la máquina es enorme de grande, para perros, cuando resulta que lo nuestro son los cobayas. Bueno, pues resulta que funciona. Y hasta mejor de lo que pensábamos…

máquina automática para alimentar mascotas

Y es que continuamente se nos repite la misma situación. Tenemos que dejar a los cobayas solos en casa durante dos o tres días porque nos vamos de viaje. Aunque ya os explicamos en otro post cómo lo hacemos para que no suponga un problema, Patryk no pudo resistirse a ir un paso más allá probando una máquina automática que les dé de comer cuando no estamos.

La máquina que encargó en Amazon UK, de la marca Andrew James (por si os interesa), se programa para que una o varias veces al día suelte una ración de comida, siempre a las mismas horas. El tamaño de la ración que dispensa también se puede elegir, y hasta es posible grabar unas palabras de aliento para que la mascota no se sienta demasiado sola durante los días que uno está ausente del hogar. El aparato mismo se encarga de repetir nuestro mensaje nada menos que tres veces al final de cada actuación. Pues sí, el cacharrito es todo un show…

Nosotros la programamos para que les diera una ración de pienso una vez al día, a las 7 de la tarde, que es más o menos la hora a la que se la damos normalmente. No conseguimos que la cantidad fuera suficientemente pequeña, pero bueno, considerando que iban a estar solos unos días mejor que sobrase que no que faltase. Ah! y la grabación consistió en unos chasquidos, el sonido con el que los llamamos a comer (que no es que haga falta llamarlos, pero a nosotros nos hace gracia…jajaja).

Aquí tenéis a Patryk, muy concentrado programando la máquina de alimentar:

Patryk estudiando las instrucciones de la máquina de alimentar Andrew James

Como veis, el problema es que Patryk se fijó más en las prestaciones que en las medidas de la máquina y cuando nos llegó a casa vimos que aquello era un monstruo de grande. Como para alimentar durante varios días a un elefante pequeño… De hecho es que ya pone bien claro que puede contener hasta 90 raciones para perro o gato, nada más y nada menos.

Suerte que nuestros cobayas viven en un recinto que da de sí para meter el artefacto. Así pues, y como siempre, antes de partir les dejamos bien de heno, bien de zanahorias y otras verduras, dos bebederos llenos de agua y… la máquina de alimentar programada para que no echasen de menos su ración de pienso de la tarde.

Máquina automática de alimentar mascotas, en su uso para cobayas

Y bueno, para los más curiosos, para aquellos que os estéis preguntando cómo suena y cómo chirría el artefacto de alimentar y cuál es la reacción de los cobayas a este invento, también tenemos un breve vídeo. Veréis que Ogórki se asoma cuando empieza a hacer ruido, pero no se decide… ¡hasta que no termina el último de los chasquidos!

Principios básicos de alimentación


Hablando de cuidados básicos de los cobayas, os traemos un vídeo sobre su alimentación que hemos sacado del canal YouTube de Nestlé.

Os resumimos la historia: un cobaya regordete llamado Chewbacca va al veterinario para ponerse a dieta. Se ve un poco gordo y ha pensado en raparse el pelo al cero para parecer más delgado, aunque entonces su propio nombre le quedaría ridículo y todos los cobayas del barrio se reirían de él.

Pareja de skinnies o cobayas sin pelo

Todos, excepto los Skinnies-head, que de todas formas no le caen muy bien y lo miran un poco raro cuando pasa. En la consulta encuentra a una doctora cobaya monísima de la muerte, variedad peruviana (es decir, de pelo largo y fantástico) que le enseña a hacer una comida al día basada en verduras con alto contenido de vitamina C, a beber mucha agua, a comer heno porque tiene fibra y además es bueno para los dientes y no engorda. Cómo acaban estos dos tras este encuentro de destinos ya os lo podéis imaginar. En fin, que la historia podría estar protagonizada por Johnny Deppbaya y Cobayiffer Aniston, aunque Nestle ha preferido hacerla más convencional y sólo sale un cobaya atendido por una veterinaria humana que vive con una familia humana también. A pesar de todo, el vídeo está bien.

Algunos consejos básicos sobre alimentación de los cobayas

  • Hay que vigilar el peso del cobaya. Los machos están en 1 kilo – 1 kilo 100 gramos de media y hay que tener cuidado no se nos desmadren porque les encanta comer.
  • Ojo con las carencias de vitamina C que se nos pueden poner muy malitos: los cobayas, igual que los humanos, no sintetizan la vitamina C y tienen que obtenerla de lo que comen. Esto significa que hay que darles verduras y frutas ricas en esta vitamina cada día.
  • Que siempre tengan heno para evitar problemas digestivos y dentales, a cualquier hora y todo el que quieran. En eso no hay límites.
  • Conviene alimentarlos una vez al día con una mezcla de verduras y algo de fruta. También le podéis dar un poco de pienso si todavía no es un cobaya adulto (después habrá que limitárselo para que no gane demasiado peso). Un snack entre horas no está mal si vuestro cobaya no está muy gordo. Si lo está, tendrá que conformarse con el heno, que no debéis dejar de darle en ningún caso.
  • Siempre deben tener agua fresca porque beben mucho y no es suficiente con el agua de las verduras.

Cuando me doy cuenta de todo el cuidado que hay que poner en la alimentación de los cobayas, me pregunto cómo consiguieron sobrevivir los hámster que teníamos de niños a una dieta rica en galletas, patatas fritas, pasteles y chuches varias. ¿Será que los hámsters son menos delicados…? A ver si alguien me responde a esta duda que tengo 🙂

Concurso de cobayas en traje regional de Perú


Quería disfrazar a mis peludillos para Halloween y hacerles unas fotos pero al final no pudo ser por cuestiones de tiempo, que últimamente lo tengo escaso. Además Patryk me dijo, ¿Pero tú crees que es normal disfrazar a los cobayas? ¿no va eso en contra de tus principios de no torturar a los animales por diversión? A ver, no diría yo tanto por encasquetarles unos disfraces graciosos y hacerles unas fotos… De todas formas se me hubiera quedado el tema muy corto en comparación con el vídeo que os traigo hoy, el concurso de “Miss y Mister Cuy” celebrado en Perú.

Mejor que lo veáis, que en este caso y más que nunca una imagen vale más que mil palabras:

Ya sabéis que los cobayas son muy populares en Perú. Aquí os hemos hablado de ello en un par de ocasiones, sobre cómo los crían en granjas y de su influencia incluso en la publicidad.

Este “material” en concreto lo he encontrado en un blog que habla sobre Perú desde el punto de vista de una extranjera que vive allí: Arriba el Perú, carajo. Es bastante interesante y os lo recomiendo, aunque deja patente la costumbre de medir otras culturas con el baremo de la propia, lo cual no es muy justo pero casi siempre resulta inevitable y entretenido, para qué negarlo. Llegué hasta él porque citaron nuestro blog como rareza, freakada o algo así 😀 ¡Gracias! 😉

Popcorning, o cuando piensas que tu cobaya tiene Tourette


Los cobayas hacen un curioso movimiento espasmódico muy característico que se conoce como popcorning. Quien le dio este nombre debía de ser fan de las palomitas (popcorn en inglés), ya que hace alusión al salto inesperado que pega el grano de maíz cuando se calienta para convertirse en palomita de ídem.

Vamos, que también le podían haber puesto por ejemplo “pulguing” (de saltar como una pulga), MOHISDECO (MOvimiento HIstérico DEl CObaya) o salto del cobaya a secas. Pero hay que admitir que popcorning es un término con mucha más gracia, más apropiado para estas criaturas tan blanditas y suaves.

Técnicamente parece ser que se llama pronking y que también forma parte del lenguaje corporal de otros animales, como las gacelas, los caballos o los corderitos.

cobayas saltando

En esta página venden camisetas, tazas, pósters... con dibujitos de cobayas haciendo popcorning.

Qué es popcorning y cuándo lo hacen los cobayas

La primera vez que vimos a nuestros peludos brincar de ese modo pensamos que les pasaba algo, que tenían un síndrome de cobayas al estilo Tourette o unos piojos como cangrejos de grandes. En serio. A pesar de que ya habíamos leído algo sobre el tema no éramos capaces de imaginarnos que se trataba de tal espasmo articulado de semejante manera. Es una especie de convulsión repentina que les hace elevarse despegando del suelo las cuatro patas a la vez.

Aunque temáis por la integridad física (y psicológica…) de vuestra mascota resulta que no se encuentra mal sino todo lo contrario. Estos saltos les sirven a los cobayas para liberar energía, podríamos decir que son una forma de ejercicio físico. También hemos leído que lo hacen cuando están contentos, sanos y con el ánimo por las nubes. En casa lo suelen hacer después de comerse las verduritas por la mañana, o antes del anochecer, justo al caer la tarde. Cuando limpiamos la jaula también la inspeccionan a saltos.

Aunque se puede ver con mucha frecuencia, los cobayas sólo pasan unos segundos popcorneando, y es que tiene que ser agotador saltar con las cuatro patas al mismo tiempo y a esa velocidad. Además es más propio de los cobayas jóvenes que de los adultos, más que nada porque se van poniendo gorditos y entonces les cuesta más saltar o lo hacen sin elevarse tanto (a ver, lo normal, eso nos pasa a todos ¿o no? :D)

Los nuestros pegaban unos saltos de campeonato con cabriolas en el aire hace nada, pero ahora no hay manera de grabarles un vídeo decente donde se distingan bien los saltos, así que os tengo que dejar uno que he encontrado en YouTube para que veáis en qué consiste el popcorning. Todo hay que decirlo, me ha costado bastante encontrar un vídeo en el que se aprecie bien.

Creo que es una de las cosas más divertidas que hacen estos personajillos. Si tenéis cobayas estoy segura de que como a mí os encanta verlos saltar. Por la mañana se va uno a trabajar con otra alegría después de una buena sesión de popcorning… o de running a secas si es que los vuestros también empiezan a estar un poco gordinflones 😛

“El Cuy Mágico”, campaña de un banco con un cobaya de protagonista


Cuando empecé a escribir el blog sabía que un tema como los roedores podía llegar a dar mucho de sí, pero no me imaginaba que alcanzaría hasta para hablar de banca y tarjetas de crédito. Pues sí, no era previsible, pero así es.

Atónita me he quedado con esta campaña de publicidad del Banco de Crédito del Perú, BCP, que tiene como protagonista a un pedazo de cobaya gigante (cuy, que lo llaman allá).

Además de la pegadiza canción “El Cuy Mágico”, última novedad derivada de esta genial idea creativa, hay al menos tres spots diferentes en los que el cobaya aparece asesorando a pequeños empresarios. Mi favorito es este del taxi (fijaos en el detalle: los empresarios no reconocen al “Cuy Mágico” hasta que no se quita las gafas de sol, ¡es lo mejor! jajajja):

Buscando un poco más en YouTube he encontrado parodias de todo tipo, intervenciones del cuy en galas de televisión ligeramente lamentables y este reportaje del making-off de uno de los anuncios, en el que los publicistas creadores de la campaña explican los pormenores de la idea e incluso intervienen los acróbatas que visten el traje. Por si no acababais de entenderlo, en este reportaje todo queda muy claro:

Nada más que añadir, ojiplática me hallo. No puedo por más que dedicarles este post con todos sus vídeos a mis compañeros de trabajo, ¡va por ustedes! 😛

Stop zoos


No voy a ser yo quien por mi mejor o peor comportamiento y conciencia vaya a salvar o dejar de salvar al mundo. Aunque parece obvio, esta conclusión no es fácil de alcanzar para los que alguna vez pensamos que era importante aportar valor individualmente para lograr un mundo mejor. El mundo nunca va a ser mejor. Se sentirá mejor o peor dependiendo del lado en el que se caiga. La humanidad es la plaga más destructiva del planeta, incluso para su propia especie, y eso no tiene solución. Y mira que soy optimista como persona, pero pesimista en cuanto a la historia humana (como ya dijo uno mucho más listo y mejor observador que yo).

A pesar de todo, hay cosas que parecen evitables o cuanto menos mejorables a corto plazo, aunque sea a golpe de legislación, la única solución cuando falta educación y por tanto criterio. Me refiero a la explotación de animales con el único fin del entretenimiento humano. Por supuesto que el tema de moda en esta categoría son las corridas de toros, pero se habla menos de los zoológicos. A esto último es a lo que voy, tras haber visto los vídeos y leído los informes de Igualdad Animal en Vidasenjauladas.org. Cuando les deis un repaso, ojo con los del Zoo de Sevilla si sois sensibles a la tortura, aunque paradójicamente acaba uno por querer torturar al gerente del zoo, ese tío raruno que aparece en las imágenes. De momento os dejo el trailer de la investigación:

Como socia del Zoo de Barcelona y asidua visitante he de decir que no me resulta fácil apaciguar mi conciencia e imponerle las prioridades necesarias, máxime cuando las mías proceden de puras frustraciones de la infancia que intento satisfacer como adulto. Esgrimir la excusa de que los zoológicos son centros educativos que mantienen programas de conservación de la fauna no parece motivo suficiente para olvidar el estado de los animales que se exhiben y las condiciones en que se encuentran. Es más, no es suficiente en absoluto para justificar el encarcelamiento de especies que no participan en dichos programas y que, de cara a una educación saludable y basada en el respeto, sería mejor que los niños no contemplaran en jaulas diminutas, llenos de sarna, heridas o rodeados de basura. Al final, lo que ocurre es que los zoos son un puro negocio que reduce costes para aumentar su beneficio, como cualquier otro de nuestra época, un mal contemporáneo derivado del capitalismo sin valores. No por ello menos condenable.

Siempre he dicho que preferiría que no hubiera zoos a que los haya, pero, dado que están, mi alternativa es contribuir al cuidado de los animales y por eso soy socia. Por eso y porque me encanta observar a los animales de cerca. Sin embargo, después de ver el reportaje y los vídeos de los zoos españoles me pregunto qué debo hacer, si optar por el corto plazo y seguir siendo socia para contribuir a la mejora de sus condiciones (que al menos en Barcelona se ven, poco a poco, pero se ven), o decidirme por una protesta radical que será poco fructífera hasta que no se desarrolle una legislación que prohíba estos lugares.

Pensando me quedo, aunque supongo que como persona de mi tiempo optaré por el corto plazo. A la vez estaré al loro de cualquier iniciativa que se promueva para el cierre de los zoos, y la apoyaré. ¿Incoherente? pues no estoy segura, la verdad. También me quedo pensando que nunca se me hubiera ocurrido calificar de vejación una exhibición de delfines pero, ¿y qué es mas que explotación animal para divertimento humano? ¿con qué excusa educativa mínimamente aceptable? Ahora mismo no soy capaz de encontrarle ninguna.

La última vez que fuimos al Zoo de Barcelona tomamos esta foto. Se nos cayó el alma a cachos cuando la vimos bien en casa. Si la miráis a los ojos, lo dice todo…

Mono con mirada muy triste en el zoo de Barcelona

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