La máquina de alimentar


Me da un poco de vergüenza confesar esto, pero sí, admito que hemos comprado por internet una máquina de alimentar mascotas. Hasta aquí todo parece normal, a no ser que os diga que la máquina es enorme de grande, para perros, cuando resulta que lo nuestro son los cobayas. Bueno, pues resulta que funciona. Y hasta mejor de lo que pensábamos…

máquina automática para alimentar mascotas

Y es que continuamente se nos repite la misma situación. Tenemos que dejar a los cobayas solos en casa durante dos o tres días porque nos vamos de viaje. Aunque ya os explicamos en otro post cómo lo hacemos para que no suponga un problema, Patryk no pudo resistirse a ir un paso más allá probando una máquina automática que les dé de comer cuando no estamos.

La máquina que encargó en Amazon UK, de la marca Andrew James (por si os interesa), se programa para que una o varias veces al día suelte una ración de comida, siempre a las mismas horas. El tamaño de la ración que dispensa también se puede elegir, y hasta es posible grabar unas palabras de aliento para que la mascota no se sienta demasiado sola durante los días que uno está ausente del hogar. El aparato mismo se encarga de repetir nuestro mensaje nada menos que tres veces al final de cada actuación. Pues sí, el cacharrito es todo un show…

Nosotros la programamos para que les diera una ración de pienso una vez al día, a las 7 de la tarde, que es más o menos la hora a la que se la damos normalmente. No conseguimos que la cantidad fuera suficientemente pequeña, pero bueno, considerando que iban a estar solos unos días mejor que sobrase que no que faltase. Ah! y la grabación consistió en unos chasquidos, el sonido con el que los llamamos a comer (que no es que haga falta llamarlos, pero a nosotros nos hace gracia…jajaja).

Aquí tenéis a Patryk, muy concentrado programando la máquina de alimentar:

Patryk estudiando las instrucciones de la máquina de alimentar Andrew James

Como veis, el problema es que Patryk se fijó más en las prestaciones que en las medidas de la máquina y cuando nos llegó a casa vimos que aquello era un monstruo de grande. Como para alimentar durante varios días a un elefante pequeño… De hecho es que ya pone bien claro que puede contener hasta 90 raciones para perro o gato, nada más y nada menos.

Suerte que nuestros cobayas viven en un recinto que da de sí para meter el artefacto. Así pues, y como siempre, antes de partir les dejamos bien de heno, bien de zanahorias y otras verduras, dos bebederos llenos de agua y… la máquina de alimentar programada para que no echasen de menos su ración de pienso de la tarde.

Máquina automática de alimentar mascotas, en su uso para cobayas

Y bueno, para los más curiosos, para aquellos que os estéis preguntando cómo suena y cómo chirría el artefacto de alimentar y cuál es la reacción de los cobayas a este invento, también tenemos un breve vídeo. Veréis que Ogórki se asoma cuando empieza a hacer ruido, pero no se decide… ¡hasta que no termina el último de los chasquidos!

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